Bienvenidos al lugar donde el lector se libera
martes, 30 de agosto de 2011
Monólogo de un cabalero
Ya le prendí las velas al Gauchito Gil. Sí, ya está... ahora, sí voy a abrir la ventana de par en par aunque haga un frío de mierda, sí. ¡Uh, sí! ¡La camiseta! ¿Estará limpia? Ay, no sé. Bueno, me la pongo igual, si llegamos a ganar no la lavo más.
Y bueno, yo no soy ningún sucio eh... pero todo sea por un triunfo contra nuestro rival de siempre. Sí, ya sé que tengo un poco de olor. Bañar me bañé ayer, aunque el calzoncillo lo tengo desde el domingo pasado... ¿qué querés que haga viste?
Tengo el colgante que me dió el gitano, la pulsera que me regaló el pibe mío, el mayor, un dibujo de la nena cuando tenía tres años... ¡Ah! ¡la pelota que me firmó Francescoli! La tendré conmigo mientras se juega.
En la billetera llevo una estampita de la virgen de Guadalupe y una foto del Che Guevara. Me acuerdo que cuando me tatué el escudo los goleamos a los bosteros, el “burrito” fue la figura me acuerdo, el “mono” todavía lo está buscando, me acuerdo...
No, no me voy a poner medias. Sí, hace un frío de puta madre, pero yo no soy ningún pecho frío como ellos. Las uñas me las dejé largas para sacarme los nervios durante el partido, viste.
Hoy no almorcé. Tampoco desayuné. Pero pisé con el pié derecho apenas salí de la cama. Hoy sí que madrugué, ¡a las cinco me desperté! ¿qué queres? Casi que no pude dormir. Puse ajo en la puerta como me enseñó mi abuela y un tallo de ruda arriba del televisor.¡Menos mal que no vino mi cuñada hoy! Yo creo que es Jettatore: el último domingo que vino jugamos contra el cuervo y nos empataron sobre la hora, justo que ella golpeaba la puerta. Si viene no le abro, eso, sí, no le abro.
Ay, ¿cuánto falta? ¿no me digas que otra vez relata Araujo? ¡Huy, no! ¡Ese tipo es insoportable! ¡No!. Bueno, igual para ganar tenemos que jugar bien ¿no?.
¡Vamo' river plei! ¡vamo` river plei!...
¡Qué hinchada, por favor! ¡Vamo`river!... ¡Esta tarde tenemo`que ganar!
Ring Ring. Huy, no, ¿quién será ahora?. Hola... no, equivocado señor, no joda que ya arranca el partido. Pi pi pi...
¡Qué gente hincha pelota viejo!. El gorrito, la bufanda, la campera, la cervecita... Tengo todo. Ah no, me falta el muñeco que llevo colgado del auto... acá está. ¡Qué grande! ¡Con éste ganamos el último clásico en cancha de ellos! Ah, y con un recorte de “El gráfico” donde, ahora desde el cielo, angelito Labruna nos está iluminando.
Conseguí una pata de conejo como me pidió el curandero pero está largando un olor bárbaro. Trébol de cuatro hojas, dedos cruzados, saumerio -que en cualquier momento me lo fumo- y puse la escoba al revés.
¡Vamo'! ¿Qué pasa juez? ¡Y cómo no va a ver papelitos si jugamos de local! ¡¿Qué querés, que tiremos monedas?!
Ay, me parece que me dieron ganas de ir al baño. ¡No!, mejor me la aguanto y voy en el entretiempo. Volumen 22, 23, 24... Ahí está. Bien fuerte, así el sorete de acá al lado escucha los gritos de los goles que le vamos a hacer. ¡No muchachos, no empecemos con las bengalas!¡ No!.
La bandera no la puse. ¡No! Tengo que colgar la bandera para que flamee como en la cancha. Ya estoy, pará, no lo arranques Baldassi, ¡para!.
Ya está, ahora sí.
¿Ya está? ¿empezó? Bueno, me voy a dormir una siesta y volveré para cuando haya terminado.
miércoles, 24 de agosto de 2011
Publicar, para unos pocos
Ya en uno de otros textos hemos cometado lo difícl que resulta publicar una obra literaria. Más allá de la calidad, a cualquier escritor o escritora se le presentan obstáculos cruentos y viles a la hora de pensar en que otros puedan leer lo que uno produce.
Con algunos lectores reconocidos y con experiencia de este blog hemos llegado a la conclusión -feca de por medio- en las necesidades de implementar nuevas estrategias para desarrollar actividades de difusión cultural y literaria donde quepen tod@s. Es decir, la tirada de folletines, revistas o blogs suelen ser una alternativa accesible. Sin embargo, el "objeto" libro es sagrado y uno, como "escribiente" (en manifiesto del lector consideramos que decirse ESCRITOR es mucho, así pues optamos por este sustantivo para que no nos incomode el oficio) pretende ver su creación en un stand, biblioteca o en una librería (eso sí, a precio económico).
Abundan los escritores y escritoras en relación a su oportunidad, y ésto siempre acompañado de los siempre recordados (recurrentes) Medios de Comunicación. Muchos de los que logran publicar lo hacen gracias a su "acomodo" con empresas y/o gobiernos. Por ejemplo, Sandra Ruso y Carlos Barragán, Luis Majul, Ari Paluch, José María Domínguez, Lanata, Jorge Bucay y cuanto asalariado aparezca detrás de una cámara de televisión resultan de un oportunismo que otros, lejos de ese poder, sueñan con llenar la alcancía y hacer circular un humilde folletín.
Ésto sin contar dirigentes políticos o abogados o empresarios. Redrado, Aníbal Fernández, Lousteau, entre otros.
Borges publicó sus primeros poemas con ayuda capital de su madre, a diferencia de Benedetti que trabajaba horas y horas para dar a conocer sus metáforas. Algo similar a lo del escritor uruguayo ocurrió con Arlt, a diferencia de Güiraldes. No es la intención criticar el contenido, de hecho admiramos a Borges por su calidad, la intención es observar el fenómeno de las publicaciones en relación a lo ideológico y lo empresarial, a las comodidades y lo adquisitivo.
Habría que ver si el joven poeta Camilo Blajaquis hubiera sido reconocido sin pasar por los medios de comunicación, tan inaccesibles para otros a pesar de la Ley de servicios de comunicación audiovisual. Desde aquí saludamos su capacidad y conquista pero entendemos que aveces se manipulan imágenes y experiencias de vida.
Hay un poco de suerte y es verdad aquella frase de Menard en su libro "Ensayos para dormir una siesta" que para cambiar algunas cosas o ser escuchado no hay que pedir permiso.
Los Best Seller son una patraña, un monopolio, una conveniencia, un aprovechamiento desmedido de la venta y el patrimonio intelectual y sentimental. No todos los autores son culpables de ese usufructo pero los "latifundistas del libro" contribuyen a que un escritor se imponga ritmos de trabajo, voluntad y obsesión. Y eso, lo consideramos un despropósito. Dan Brown y J. K. Rowling son ejemplos clásicos de este ensueño.
Y también ha ocurrido - y ocurre- el uso y abuso de la edición de autores que apenas vieron sus obras publicadas: Kafka, Béquer, el mismo Arlt con las aguafuertes, Alfonsina, Tolkien y otros.
El precio desorbitante de los libros es una queja permanente de los que hacemos este modesto espacio virtual, y creemos que ese precio suele ir condicionado por la exposición o la procedencia de su autor/a.
Por lo demás, estas reflexiones quieren servir para pensar nuevas formas de producción y difusión, que sea más neutral y accesible para tod@s, para que se desparramen papeles en el aire y el viento lleve las palabras a todas partes.
Con algunos lectores reconocidos y con experiencia de este blog hemos llegado a la conclusión -feca de por medio- en las necesidades de implementar nuevas estrategias para desarrollar actividades de difusión cultural y literaria donde quepen tod@s. Es decir, la tirada de folletines, revistas o blogs suelen ser una alternativa accesible. Sin embargo, el "objeto" libro es sagrado y uno, como "escribiente" (en manifiesto del lector consideramos que decirse ESCRITOR es mucho, así pues optamos por este sustantivo para que no nos incomode el oficio) pretende ver su creación en un stand, biblioteca o en una librería (eso sí, a precio económico).
Abundan los escritores y escritoras en relación a su oportunidad, y ésto siempre acompañado de los siempre recordados (recurrentes) Medios de Comunicación. Muchos de los que logran publicar lo hacen gracias a su "acomodo" con empresas y/o gobiernos. Por ejemplo, Sandra Ruso y Carlos Barragán, Luis Majul, Ari Paluch, José María Domínguez, Lanata, Jorge Bucay y cuanto asalariado aparezca detrás de una cámara de televisión resultan de un oportunismo que otros, lejos de ese poder, sueñan con llenar la alcancía y hacer circular un humilde folletín.
Ésto sin contar dirigentes políticos o abogados o empresarios. Redrado, Aníbal Fernández, Lousteau, entre otros.
Borges publicó sus primeros poemas con ayuda capital de su madre, a diferencia de Benedetti que trabajaba horas y horas para dar a conocer sus metáforas. Algo similar a lo del escritor uruguayo ocurrió con Arlt, a diferencia de Güiraldes. No es la intención criticar el contenido, de hecho admiramos a Borges por su calidad, la intención es observar el fenómeno de las publicaciones en relación a lo ideológico y lo empresarial, a las comodidades y lo adquisitivo.
Habría que ver si el joven poeta Camilo Blajaquis hubiera sido reconocido sin pasar por los medios de comunicación, tan inaccesibles para otros a pesar de la Ley de servicios de comunicación audiovisual. Desde aquí saludamos su capacidad y conquista pero entendemos que aveces se manipulan imágenes y experiencias de vida.
Hay un poco de suerte y es verdad aquella frase de Menard en su libro "Ensayos para dormir una siesta" que para cambiar algunas cosas o ser escuchado no hay que pedir permiso.
Los Best Seller son una patraña, un monopolio, una conveniencia, un aprovechamiento desmedido de la venta y el patrimonio intelectual y sentimental. No todos los autores son culpables de ese usufructo pero los "latifundistas del libro" contribuyen a que un escritor se imponga ritmos de trabajo, voluntad y obsesión. Y eso, lo consideramos un despropósito. Dan Brown y J. K. Rowling son ejemplos clásicos de este ensueño.
Y también ha ocurrido - y ocurre- el uso y abuso de la edición de autores que apenas vieron sus obras publicadas: Kafka, Béquer, el mismo Arlt con las aguafuertes, Alfonsina, Tolkien y otros.
El precio desorbitante de los libros es una queja permanente de los que hacemos este modesto espacio virtual, y creemos que ese precio suele ir condicionado por la exposición o la procedencia de su autor/a.
Por lo demás, estas reflexiones quieren servir para pensar nuevas formas de producción y difusión, que sea más neutral y accesible para tod@s, para que se desparramen papeles en el aire y el viento lleve las palabras a todas partes.
jueves, 11 de agosto de 2011
Palabras foráneas para desterrar
Nuestro continente sufrió dos grandes colonialismo culturales. El primero comienza con la llegada de los españoles a lo que después iban a llamar "América" en 1492. La otra no tiene fecha precisa, y hasta podemos entender que aún hoy se suelen dar imposiciones de las lenguas imperialistas.
Hacia la segunda nos dirigimos. El inglés es una lengua que se impone culturalmente desde el sistema capitalista; en principio cuando nuestro país no tenía nombre, y ahora (o desde hace un tiempo) como una manera de ejercer colonialismo desde la tecnología y otras prácticas de la vida cotidiana, de manera silenciosa pero letal
Lo que se propone este blog es resistir ante el atropello de la influencia de otras lenguas, y en especial, la del inglés, hegemonía y dominación de los pueblos; bastante ya tuvimos cuando los foráneos de la edad moderna plantaron cruz y otras malezas.
Se propondrán las siguientes palabras para que las desterremos definitivamente de nuestro léxico, virtual o real:
- CD-DJ-DVD.JEANS: cambiar la pronunciación.
- COMICS: historieta.
- FULL TIME: tiempo disponible.
- FREE: Libre!
- HALL: entrada.
- LIGHT: liviano.
- LOCKERS: casillero.
- MAN: hombre.
- OK: bien. Correcto.
- PERSONAL TRAINER: entrenador particular.
- PLEASE: perdon, disculpa.
- POOL: PUl (por sonoridad)
- PUB: bar.
- STAND BY: en consideración. En espera.
- TICKET: cuenta. Recibo.
- WELCOME: bienvenido.
Además la idea es que se deje de practicar las fiestas como Halloween o happy hour; y que palabras que provienen de la tecnología como sms, web, pen drive, net book, se pronuncien a nuestra idoneidad. Basta de Fasta Food, small, big bang y cuantas palabras se crucen en nuestra lengua.
Esta propuesta quizá no cambie el sistema pero al menos es una forma de resistir a la opresión, al dominio imperialista de la cultura y el planeta, o mundo por destruir.
-
Hacia la segunda nos dirigimos. El inglés es una lengua que se impone culturalmente desde el sistema capitalista; en principio cuando nuestro país no tenía nombre, y ahora (o desde hace un tiempo) como una manera de ejercer colonialismo desde la tecnología y otras prácticas de la vida cotidiana, de manera silenciosa pero letal
Lo que se propone este blog es resistir ante el atropello de la influencia de otras lenguas, y en especial, la del inglés, hegemonía y dominación de los pueblos; bastante ya tuvimos cuando los foráneos de la edad moderna plantaron cruz y otras malezas.
Se propondrán las siguientes palabras para que las desterremos definitivamente de nuestro léxico, virtual o real:
- CD-DJ-DVD.JEANS: cambiar la pronunciación.
- COMICS: historieta.
- FULL TIME: tiempo disponible.
- FREE: Libre!
- HALL: entrada.
- LIGHT: liviano.
- LOCKERS: casillero.
- MAN: hombre.
- OK: bien. Correcto.
- PERSONAL TRAINER: entrenador particular.
- PLEASE: perdon, disculpa.
- POOL: PUl (por sonoridad)
- PUB: bar.
- STAND BY: en consideración. En espera.
- TICKET: cuenta. Recibo.
- WELCOME: bienvenido.
Además la idea es que se deje de practicar las fiestas como Halloween o happy hour; y que palabras que provienen de la tecnología como sms, web, pen drive, net book, se pronuncien a nuestra idoneidad. Basta de Fasta Food, small, big bang y cuantas palabras se crucen en nuestra lengua.
Esta propuesta quizá no cambie el sistema pero al menos es una forma de resistir a la opresión, al dominio imperialista de la cultura y el planeta, o mundo por destruir.
-
martes, 26 de julio de 2011
La podredumbre
“Atónita e impertinente” es la muchedumbre por
la embestida capitalista roída con la
planice aristocrizante de los jerarcas que
mientras la plebe muere de hambre, ella sobrevive.
No respira, olfatea aire con bocanadas en
la noche que prohíbe hasta el bostezo sucio
y el sueño limpio pudre el olor a mierda que
viene de allá arriba: la burocracia imperial.
Niños le tocan el timbre a la esperanza mientras
la panza les relincha y les apuñala el cráneo
como títeres malditos luciendo corbata:
viejos senectan reñidos con canas colgando
en el desasosiego, el desamparo, pugnando
al amanecer frío de otra vida podrida.
la embestida capitalista roída con la
planice aristocrizante de los jerarcas que
mientras la plebe muere de hambre, ella sobrevive.
No respira, olfatea aire con bocanadas en
la noche que prohíbe hasta el bostezo sucio
y el sueño limpio pudre el olor a mierda que
viene de allá arriba: la burocracia imperial.
Niños le tocan el timbre a la esperanza mientras
la panza les relincha y les apuñala el cráneo
como títeres malditos luciendo corbata:
viejos senectan reñidos con canas colgando
en el desasosiego, el desamparo, pugnando
al amanecer frío de otra vida podrida.
domingo, 17 de julio de 2011
La dictadura que no cesa
Nos preguntamos si dentro de 30 años enviaremos al banquillo a aquellos dictadores que, como resabios que el olvido ignora, se mueven por las calles con total impunidad. Y no hablo solamente de milicos o dirigentes políticos sino también de empresarios.
Alcanza con adentrarse en los pasillos del deporte - en especial del fútbol- para evidenciar esta realidad donde los eternos, los que continúan en el poder sin mérito alguno que la opresión y la imposición, se muestran en cada estampida y siempre bien parados.
El presidente de la AFA, Julio Grondona, posee las caeracterísticas de un dictador no solo por la cantidad de años que impera en la insitución sagrada como la del "fulbo" sino que tiene la facultad de engañarnos, someternos y rendirnos a sus pies. A Grondona lo mueve el capital, la hegemonía y el mandato, atacando a los clubes y a los apasionados del fútbol, comprando árbitros y almacenando dinero en sus bolsillos por la venta de algún crack que nuestro país produce.
Cuesta mucho llegar al fin de semana y adquirir una entrada para un partido, y más allá del sistema de boletería, el precio no contribuye a facilitarle al hincha la posibilidad de alentar y acompañar a su equipo.
La Asociación del Fútbol Argentino no nos representa, ni a los hinchas ni a los argentinos. No es una Asociación sino una empresa en la que el dueño administra poder, esclaviza equipos y compra votos.
No por nada a River le fue como le fue después de que Pasarella haya criticado el accionar de Su Majestad Grondona. Maradona lo acusó de mentiroso, los colombianos de cagón cuando la Selección no se presentó en la Copa América en aquel país. Cuando pudo puso en jaque a Racing, descuidó la seguridad del público y los jugadores, permitió la conformación de las Barrabravas y vendió al mejor postor los derechos de la televisación del fútbol.
Claramente, nuestro país a veces no logra interpretar los criterios con que se lo gobierna. No hemos aprendido mucho sobre el dolor de la dictadura, desconocemos ciertos valores de respeto y colectivismo, nuestra democracia todavía es un desafío y un descubrimiento permanente.
Tendremos que ponernos un pañuelo blanco, escrachar sus casas, convertir estadios en museos, reavivar la justicia para no permitir que el unitarismo y el autoritarismo en el deporte nos condene a la desmemoria.
Alcanza con adentrarse en los pasillos del deporte - en especial del fútbol- para evidenciar esta realidad donde los eternos, los que continúan en el poder sin mérito alguno que la opresión y la imposición, se muestran en cada estampida y siempre bien parados.
El presidente de la AFA, Julio Grondona, posee las caeracterísticas de un dictador no solo por la cantidad de años que impera en la insitución sagrada como la del "fulbo" sino que tiene la facultad de engañarnos, someternos y rendirnos a sus pies. A Grondona lo mueve el capital, la hegemonía y el mandato, atacando a los clubes y a los apasionados del fútbol, comprando árbitros y almacenando dinero en sus bolsillos por la venta de algún crack que nuestro país produce.
Cuesta mucho llegar al fin de semana y adquirir una entrada para un partido, y más allá del sistema de boletería, el precio no contribuye a facilitarle al hincha la posibilidad de alentar y acompañar a su equipo.
La Asociación del Fútbol Argentino no nos representa, ni a los hinchas ni a los argentinos. No es una Asociación sino una empresa en la que el dueño administra poder, esclaviza equipos y compra votos.
No por nada a River le fue como le fue después de que Pasarella haya criticado el accionar de Su Majestad Grondona. Maradona lo acusó de mentiroso, los colombianos de cagón cuando la Selección no se presentó en la Copa América en aquel país. Cuando pudo puso en jaque a Racing, descuidó la seguridad del público y los jugadores, permitió la conformación de las Barrabravas y vendió al mejor postor los derechos de la televisación del fútbol.
Claramente, nuestro país a veces no logra interpretar los criterios con que se lo gobierna. No hemos aprendido mucho sobre el dolor de la dictadura, desconocemos ciertos valores de respeto y colectivismo, nuestra democracia todavía es un desafío y un descubrimiento permanente.
Tendremos que ponernos un pañuelo blanco, escrachar sus casas, convertir estadios en museos, reavivar la justicia para no permitir que el unitarismo y el autoritarismo en el deporte nos condene a la desmemoria.
miércoles, 6 de julio de 2011
La mercancía feminal
Intensa marca, huella, señal
dejan los ojos de quién me ha mirado.
Basta con recorrer los súbditos destinos
que me imponen los de arriba para darme cuenta
de lo insalubre del mundo.
De este mundo...
porque dicen que hay otro.
Allá a lo lejos hay un abono natural,
un cuerpo de verdad, un truque de trigales,
un museo de canciones.
Acá, la imbécibilidad.
Allá la dignidad de los otros,
acá la inmoralidad de unos pocos.
Vergüenza es la cara de la moneda que debería
restituir sus bolsillos
que hacen con carne humana, de mujer
de ninfas y doncellas, de cautivas y mataderos,
el mercado del destino.
¿Qué pasos he dado para tropezar con la injuria
y desagravios de otros ojos que me ignoran?
En el poniente, el ocaso ya no es ocaso
sino una manera de llegar rápido.
En las noches, ya no es sueño lo que se sueña
sino símbolos de un acontecer olvidado.
dejan los ojos de quién me ha mirado.
Basta con recorrer los súbditos destinos
que me imponen los de arriba para darme cuenta
de lo insalubre del mundo.
De este mundo...
porque dicen que hay otro.
Allá a lo lejos hay un abono natural,
un cuerpo de verdad, un truque de trigales,
un museo de canciones.
Acá, la imbécibilidad.
Allá la dignidad de los otros,
acá la inmoralidad de unos pocos.
Vergüenza es la cara de la moneda que debería
restituir sus bolsillos
que hacen con carne humana, de mujer
de ninfas y doncellas, de cautivas y mataderos,
el mercado del destino.
¿Qué pasos he dado para tropezar con la injuria
y desagravios de otros ojos que me ignoran?
En el poniente, el ocaso ya no es ocaso
sino una manera de llegar rápido.
En las noches, ya no es sueño lo que se sueña
sino símbolos de un acontecer olvidado.
miércoles, 29 de junio de 2011
jueves, 23 de junio de 2011
Suicidio Natural
Parecías venir del cielo, de algún paraíso. Adormecida, apenas podías flamear por los aires que de cuando en cuando suelen instalarse en mi jardín.
Totalmente desvanecida caíste contra el canto rodado que pavimenta el camino hacia el poniente. En soledad, sólo lograste proyectar el silencio.
Me acerqué prudente a tu cuerpo tendido en el suelo y la palidez me lo decía todo. Habías muerto.
Quizá hoy la primavera comprenda mi nostalgia. Me cuesta comprender cuál fue el motivo del deceso (Haroldo me lo habría hecho saber).
A lo mejor, los factores ambientales la envejecieron, la expulsaron de su hábitat, de su lugar. No quisiera pensar que la mano del hombre hachó su delicado tallo.
Lo peor, es que he sido testigo ocular de su muerte. Tal vez el tiempo se encargue de resucitarla, ahora mismo. Pero su belleza, su juventud, marchitó y la hizo caer como rendida a la desesperanza, al destino prominente de luces y colores.
Disculpen la congoja, pero es así cómo mueren las hojas cuando el tiempo, el otoño o el mismo árbol, las suelta al infinito.
Totalmente desvanecida caíste contra el canto rodado que pavimenta el camino hacia el poniente. En soledad, sólo lograste proyectar el silencio.
Me acerqué prudente a tu cuerpo tendido en el suelo y la palidez me lo decía todo. Habías muerto.
Quizá hoy la primavera comprenda mi nostalgia. Me cuesta comprender cuál fue el motivo del deceso (Haroldo me lo habría hecho saber).
A lo mejor, los factores ambientales la envejecieron, la expulsaron de su hábitat, de su lugar. No quisiera pensar que la mano del hombre hachó su delicado tallo.
Lo peor, es que he sido testigo ocular de su muerte. Tal vez el tiempo se encargue de resucitarla, ahora mismo. Pero su belleza, su juventud, marchitó y la hizo caer como rendida a la desesperanza, al destino prominente de luces y colores.
Disculpen la congoja, pero es así cómo mueren las hojas cuando el tiempo, el otoño o el mismo árbol, las suelta al infinito.
martes, 14 de junio de 2011
El ideal de hombre
“Los poderosos de nuestra tierra deben prestar atención: desde la profundidad de la camiseta donde hemos tratado de atrapar su imagen, los ojos del Che Guevara, aún arden con impaciencia”. Ariel Dorfman
La historia ha dado hombres que han podido adaptarse a circunstancias verosímiles y otras no tanto, a lo mejor, vinculadas en una especie de disociaciones que procuran ser conscriptos.
Violentamente, distintos hechos eclosionan en etapas que teóricos etiquetan sutilmente, los mismos que después dudan, se dibujan inseguros de una teoría que afirman.
Ignorantes son los que carecen de ideología premonizaba Braulio Torrini ya en el siglo XIII, y dicho concepto se determina en lo que se prefiere nominar como “postmodernidad” o “Posfordismo”, en cuanto a que oprimen a los países de un mundo que a gatas entran al podio.
América Latina adoptó formas de pensamiento que reinaron por hombres como él, que acariciaron el clamor sombrío en un ametrallamiento internado en las selvas del abismo (aún hoy son un abismo, un misterio constante) amotinados sin mas riesgo que perder el honor de la patria.
¡Por Argentina no hizo nada! Hizo mucho, y también para el mundo. La lucha contra lo que verdaderamente le podía sacar un respiro no le importó, apenas si se preocupó. Se interesó por otras luchas, la de aborígenes maltratados y desintegrados de un sistema inhumano; a los enfermos los curó, les besó los pies y los abrazó (una foto lo asemeja a quien dio vida a una nueva era) aunque no haya podido, por falta de inyecciones quizá, con la enfermedad genocida - incurable e insalubre. Sobre su faceta de médico, Piglia lo describe: “figura del compromiso y la comprensión, del que socorre y salva”. A los pobres les dio de su pan y colaboró incansablemente en la cosecha de utopías que el tiempo había gastado en forma de sueños.
Su nombre lleva la teoría al pedestal de los sin techo, de los descalzos, con orgullo y fanatismo. Sin embargo, sabemos de antemano, que muy pocos han de contribuir a elevarla por ignorancia o por desdén hacia el prójimo, y ese acto no estaba en sus planes.
Se abalanzó contra el poder y le torció el brazo con una conducta intachable. “¡ Si queremos como deben ser nuestros hijos, debemos decir que queremos que sean como él¡”. Ese elogio es fruto de su ética amada y respetada por quien realmente se considera americano con orgullo y paciencia que la vida nos dará un mundo mejor.
Insobornable, incorruptible, honesto e inteligente, de una conducta moral intachable, conceptos de un hombre. Fue el estandarte de un ideal sobrellevado a nivel bíblicos y divinos, es que su muerte (hay quienes creen verlo abrazado a un arma o trepado un árbol para observar al enemigo de lejos, descansando abrazado a la barba o leyendo a Goethe) está en una etapa de purgatorio cercano a lo verosímil, un mito romántico que se proyecta a la eternidad. Hasta el Subcomandante Marcos lo eleva a niveles superiores diciendo: “El Che se nos adelantó. Es el hombre de una generación que todavía no acaba de nacer. Y no me refiero a su lucha revolucionaria, sino al modelo ético de un ser humano dedicado a los demás. Y es que ni siquiera el cristianismo lo ha planteado de esa forma, y no sólo eso, sino las consecuencias que resultan de esa forma de pensar…se discute si muere como un idealista o un utópico y se olvida de lo que había hecho antes”.
Su figura trasciende lo humano, lo sobrehumano, una leyenda, una historia. Su conocimiento al servicio del pueblo y el mundo y el compromiso con la lucha de los que menos tienen lo hicieron nómade y gregario.
“Por qué no soñar con un mundo mejor, despojado de cobardes, hipócritas capitalistas y ordinarios invasores...”. Le escribió a un viejo conocido con cierta humedad en los ojos que le colgaba de la barba que le cubría las heridas de evasores e invasores.
Atareados en un viejo desdén el rencor y la imprudencia le cuestionaron las ganas de sacar el mundo adelante. Poca cosa.
El título de héroe se lo atribuyó el pueblo, la marginación consagrada y la desesperanza que con él entendieron que la vida puede ser diferente si se empeña en sujetar la lucha. La coronación de la plebe lo glorificó como un romántico de un ideal inacabable, con valores inquebrantables y de una ética envidiable. Y cargó el fusil – única manera en que los olvidados pueden hacerse recordar y resistir a la represión de la que hace uso el poder - y defendió su voluntad, su proyecto, símbolo de trabajo y austeridad, sudor, paciencia y lealtad. Su imagen es aún hoy el rostro visible de los que se enfrentan con honor a las garras de un imperio cada vez más nefasto que también esgrime su imagen pero para el consumismo.
Llevamos el nombre del Comandante que “con su estrella en la frente nos guiará”, con el orgullo de ser guerrillero y revolucionario, sosteniendo en la vanguardia la ética de un hombre inmortal, algo más que un mito. Tristemente, otros se han encargado de vaticinar con una imagen hasta agotar stock, la historia que ha hecho posible la rebelación del hombre.
Amaneció saboreando la savia de una arboleda amontonada en escalofríos sufridos y latentes, un refugio paradisíaco que le contaba el furor de otra historia, la de hombres que lo esperaban en los andenes, en los anaqueles postrados como obelisco sin sombra y luces montadas para escena. La rebelión de la masa lo esperaba para romper las cadenas y degustar de la libertad, para apedrear al testaferro que no hacía- y no hace- otra cosa que fruncir el ceño.
Pero cayó, y con él, otras almas. Resucitó, y con él otros hombres, los que se abalanzan y pugnan soñando con amanecer uníos y amparados. Que hombres como él se levanten contra los muros, hombres con la frente bien alta y lo recuerden como en esta memoria.
La historia ha dado hombres que han podido adaptarse a circunstancias verosímiles y otras no tanto, a lo mejor, vinculadas en una especie de disociaciones que procuran ser conscriptos.
Violentamente, distintos hechos eclosionan en etapas que teóricos etiquetan sutilmente, los mismos que después dudan, se dibujan inseguros de una teoría que afirman.
Ignorantes son los que carecen de ideología premonizaba Braulio Torrini ya en el siglo XIII, y dicho concepto se determina en lo que se prefiere nominar como “postmodernidad” o “Posfordismo”, en cuanto a que oprimen a los países de un mundo que a gatas entran al podio.
América Latina adoptó formas de pensamiento que reinaron por hombres como él, que acariciaron el clamor sombrío en un ametrallamiento internado en las selvas del abismo (aún hoy son un abismo, un misterio constante) amotinados sin mas riesgo que perder el honor de la patria.
¡Por Argentina no hizo nada! Hizo mucho, y también para el mundo. La lucha contra lo que verdaderamente le podía sacar un respiro no le importó, apenas si se preocupó. Se interesó por otras luchas, la de aborígenes maltratados y desintegrados de un sistema inhumano; a los enfermos los curó, les besó los pies y los abrazó (una foto lo asemeja a quien dio vida a una nueva era) aunque no haya podido, por falta de inyecciones quizá, con la enfermedad genocida - incurable e insalubre. Sobre su faceta de médico, Piglia lo describe: “figura del compromiso y la comprensión, del que socorre y salva”. A los pobres les dio de su pan y colaboró incansablemente en la cosecha de utopías que el tiempo había gastado en forma de sueños.
Su nombre lleva la teoría al pedestal de los sin techo, de los descalzos, con orgullo y fanatismo. Sin embargo, sabemos de antemano, que muy pocos han de contribuir a elevarla por ignorancia o por desdén hacia el prójimo, y ese acto no estaba en sus planes.
Se abalanzó contra el poder y le torció el brazo con una conducta intachable. “¡ Si queremos como deben ser nuestros hijos, debemos decir que queremos que sean como él¡”. Ese elogio es fruto de su ética amada y respetada por quien realmente se considera americano con orgullo y paciencia que la vida nos dará un mundo mejor.
Insobornable, incorruptible, honesto e inteligente, de una conducta moral intachable, conceptos de un hombre. Fue el estandarte de un ideal sobrellevado a nivel bíblicos y divinos, es que su muerte (hay quienes creen verlo abrazado a un arma o trepado un árbol para observar al enemigo de lejos, descansando abrazado a la barba o leyendo a Goethe) está en una etapa de purgatorio cercano a lo verosímil, un mito romántico que se proyecta a la eternidad. Hasta el Subcomandante Marcos lo eleva a niveles superiores diciendo: “El Che se nos adelantó. Es el hombre de una generación que todavía no acaba de nacer. Y no me refiero a su lucha revolucionaria, sino al modelo ético de un ser humano dedicado a los demás. Y es que ni siquiera el cristianismo lo ha planteado de esa forma, y no sólo eso, sino las consecuencias que resultan de esa forma de pensar…se discute si muere como un idealista o un utópico y se olvida de lo que había hecho antes”.
Su figura trasciende lo humano, lo sobrehumano, una leyenda, una historia. Su conocimiento al servicio del pueblo y el mundo y el compromiso con la lucha de los que menos tienen lo hicieron nómade y gregario.
“Por qué no soñar con un mundo mejor, despojado de cobardes, hipócritas capitalistas y ordinarios invasores...”. Le escribió a un viejo conocido con cierta humedad en los ojos que le colgaba de la barba que le cubría las heridas de evasores e invasores.
Atareados en un viejo desdén el rencor y la imprudencia le cuestionaron las ganas de sacar el mundo adelante. Poca cosa.
El título de héroe se lo atribuyó el pueblo, la marginación consagrada y la desesperanza que con él entendieron que la vida puede ser diferente si se empeña en sujetar la lucha. La coronación de la plebe lo glorificó como un romántico de un ideal inacabable, con valores inquebrantables y de una ética envidiable. Y cargó el fusil – única manera en que los olvidados pueden hacerse recordar y resistir a la represión de la que hace uso el poder - y defendió su voluntad, su proyecto, símbolo de trabajo y austeridad, sudor, paciencia y lealtad. Su imagen es aún hoy el rostro visible de los que se enfrentan con honor a las garras de un imperio cada vez más nefasto que también esgrime su imagen pero para el consumismo.
Llevamos el nombre del Comandante que “con su estrella en la frente nos guiará”, con el orgullo de ser guerrillero y revolucionario, sosteniendo en la vanguardia la ética de un hombre inmortal, algo más que un mito. Tristemente, otros se han encargado de vaticinar con una imagen hasta agotar stock, la historia que ha hecho posible la rebelación del hombre.
Amaneció saboreando la savia de una arboleda amontonada en escalofríos sufridos y latentes, un refugio paradisíaco que le contaba el furor de otra historia, la de hombres que lo esperaban en los andenes, en los anaqueles postrados como obelisco sin sombra y luces montadas para escena. La rebelión de la masa lo esperaba para romper las cadenas y degustar de la libertad, para apedrear al testaferro que no hacía- y no hace- otra cosa que fruncir el ceño.
Pero cayó, y con él, otras almas. Resucitó, y con él otros hombres, los que se abalanzan y pugnan soñando con amanecer uníos y amparados. Que hombres como él se levanten contra los muros, hombres con la frente bien alta y lo recuerden como en esta memoria.
martes, 7 de junio de 2011
Palabras que combaten
Iba cargado de injusticias y mérito de ello resultó una carta que buscaba ser leída. Cuando descendió del tren despidió a su amada, quizá sin saberlo, por última vez. Un despido eterno.
Caminó sin desmedro por las calles porteñas para que leyeran su deseo, el de muchos.
Casi de pronto, escuchó una balacera que perforó su pavor. Se escudó tras una pared, sacó un revólver y no hizo otra cosa que disparar palabras y palabras.
A la memoria de Rodolfo Walsh (1927-1977).
Caminó sin desmedro por las calles porteñas para que leyeran su deseo, el de muchos.
Casi de pronto, escuchó una balacera que perforó su pavor. Se escudó tras una pared, sacó un revólver y no hizo otra cosa que disparar palabras y palabras.
A la memoria de Rodolfo Walsh (1927-1977).
lunes, 30 de mayo de 2011
De los Murales Zapatistas a Tandil
El conocido muralista mexicano Gustavo Chávez Pavón estará de visita en nuestra ciudad el próximo 1º de junio en el Centro Cultural La Vía, que organiza el encuentro junto con el FRENTE POPULAR DARÍO SANTILLÁN.
Chávez Pavón es responsable del proyecto de muralsimo comunitario y didáctico en comunidades autónomas zapatistas de los altos de Chiapas, México.
Su producción artística ha sido y es de gran aporte a la "cultura de la rebeldía" y estará en nuestro país haciendo encuentros
y presentaciones.
Estará por primera vez en Tandil y es una buena oportunidad para conocer sobre el arte de la pintura sobre mural y la expresión de los pueblos de latinoamérica.
Chávez Pavón es responsable del proyecto de muralsimo comunitario y didáctico en comunidades autónomas zapatistas de los altos de Chiapas, México.
Su producción artística ha sido y es de gran aporte a la "cultura de la rebeldía" y estará en nuestro país haciendo encuentros
y presentaciones.
Estará por primera vez en Tandil y es una buena oportunidad para conocer sobre el arte de la pintura sobre mural y la expresión de los pueblos de latinoamérica.
lunes, 23 de mayo de 2011
EN VANO
Al costado de mi pie derecho hay un billete de 10 dólares. Si logro inclinarme hacia él para atraparlo deberé cruzar mi brazo izquierdo (el derecho lo perdí en la batalla de Caseros) y tomarlo alargando el metatarso y haciendo una especie de pinza entre el índice y el pulgar. Dudo que mi cintura un poco hermética consiga el objetivo capital de luchar por algo que no me pertenece.
Sin embargo no me resigno. Lo necesito. La ingenuidad me permite acercarme al verde papel torciendo mi esqueleto en un cosquilleo abdominal y una presión en los pectorales que se juntan con las costillas. Descolocados los hombros y tirante el tendón realizo otro esfuerzo hasta empujar mi sombra con un fuerte envión.
Para este entonces, ya mis dedos transpiran.
Intentaré agacharme definitivamente en un ejercicio atroz, poco recomendable para mi senectud. Ya sentado en el aire me pregunto si vale la pena hacerlo. Las vértebras se aquejan con un sonido morboso. Estoy a punto de lograrlo. Lo atrapé.
No sé si me angustia más lo apócrifo del billete o el hecho de no poder erguirme.
Sin embargo no me resigno. Lo necesito. La ingenuidad me permite acercarme al verde papel torciendo mi esqueleto en un cosquilleo abdominal y una presión en los pectorales que se juntan con las costillas. Descolocados los hombros y tirante el tendón realizo otro esfuerzo hasta empujar mi sombra con un fuerte envión.
Para este entonces, ya mis dedos transpiran.
Intentaré agacharme definitivamente en un ejercicio atroz, poco recomendable para mi senectud. Ya sentado en el aire me pregunto si vale la pena hacerlo. Las vértebras se aquejan con un sonido morboso. Estoy a punto de lograrlo. Lo atrapé.
No sé si me angustia más lo apócrifo del billete o el hecho de no poder erguirme.
martes, 10 de mayo de 2011
Progre por conveniencia
Periodistas que se mienten expresando un discurso progresista cuando no hacen otra cosa que responder al pensamiento oficial.
Ser progresista es alguien que posee algunos preceptos de aceptación ante temas sociales, políticos y culturales que no suelen ser convencionales para los sectores más conservadores (iglesias, empresas, partidos, ejército, etc.).
Esta definición subjetiva del siempre citado Ulyses Menard viene a colación porque se utiliza el término progresista a periodistas que no se alinean a los intereses corporativos de los medios hegemónicos de la comunicación en nuestro país.
No pretendo hacer una etimología respecto a la palabra en sí pero no hay que olvidarse que el sociólogo Augusto Comte, desde una visión conservadora, empleaba el término junto al de “Orden” para establecer paradigmas opuestos al que hoy se utilizan.
Hoy, alguien progresista, defiende ideas o cuestiones de libertad contra los ordenes de la dominación.
En los programas de TV, que se dicen progresistas, hay una idea de representar dicha cuestión ante el gobierno presente y a la vez aducen “era fácil ser progre en los noventa”.
Y en los noventa (década infame si las hubo) ¿dónde estaban todos esos periodistas que hoy critican aquella época en la que vivieron, votaron y no hablaron? ¿no será que ahora es fácil ser progre y alinearse a un gobierno que, en el discurso, pretende serlo?
Para ser más específicos podemos nombrar a Orlando Barone, Sandra Russo, José Pablo Feinman entre otros que se consideran progre hoy, defendiendo al gobierno K, pero que estuvieron ausentes en los años del neoliberalismo letal en la Argentina.
No hay que olvidarse que el fotógrafo José Luis Cabezas fue asesinado por publicar imágenes de un empresario en la costa y que otros tantos fueron censurados por enfrentar al poder en los atentados a la AMIA y la Embajada de Israel y hasta en los asesinatos de manifestantes en los primeros piquetes. Ni negar las golpizas que recibió López Echagüe.
También es necesario recordar a aquellos periodistas e intelectuales que tuvieron un acerbo progresista en los años setenta y ochenta pero que luego se volvieron terriblemente retrógrados: Ruiz Guiñazú (que formó parte de la CONADEP), Lanata (relató los últimos días del Che Guevara con un documental y luego cuestionó los juicios a los genocidas), Jorge Asís (autor de una novela que reflejó la desaparición de personas en la dictadura) y la mismísima Beatriz Sarlo, directora de la revista “Los libros” con una ideología casi maoísta.
Difícil era, lógicamente, hablar y escribir en plena dictadura. Sin embargo, tipos como Walsh y Conti se atrevieron enfrentar con su vida al fascismo perpetrado en nuestro país.
Distinto es el caso de Víctor Hugo Morales o Aliverti que desde siempre acusó a los medios protegidos por empresarios disfrazados de políticos (y viceversa). Y, a la vez, siempre estuvieron en el mismo lugar Grondona, Neustad, Joaquín Morales Solá, entre otros.
Es verdad que siempre hay que buscar el momento oportuno para decir algo interesante, pero no hay que hablar solo por conveniencia y con viento a favor: el compromiso de pensar y hacer vale más en los momentos donde todos te silencian.
Ser progresista es alguien que posee algunos preceptos de aceptación ante temas sociales, políticos y culturales que no suelen ser convencionales para los sectores más conservadores (iglesias, empresas, partidos, ejército, etc.).
Esta definición subjetiva del siempre citado Ulyses Menard viene a colación porque se utiliza el término progresista a periodistas que no se alinean a los intereses corporativos de los medios hegemónicos de la comunicación en nuestro país.
No pretendo hacer una etimología respecto a la palabra en sí pero no hay que olvidarse que el sociólogo Augusto Comte, desde una visión conservadora, empleaba el término junto al de “Orden” para establecer paradigmas opuestos al que hoy se utilizan.
Hoy, alguien progresista, defiende ideas o cuestiones de libertad contra los ordenes de la dominación.
En los programas de TV, que se dicen progresistas, hay una idea de representar dicha cuestión ante el gobierno presente y a la vez aducen “era fácil ser progre en los noventa”.
Y en los noventa (década infame si las hubo) ¿dónde estaban todos esos periodistas que hoy critican aquella época en la que vivieron, votaron y no hablaron? ¿no será que ahora es fácil ser progre y alinearse a un gobierno que, en el discurso, pretende serlo?
Para ser más específicos podemos nombrar a Orlando Barone, Sandra Russo, José Pablo Feinman entre otros que se consideran progre hoy, defendiendo al gobierno K, pero que estuvieron ausentes en los años del neoliberalismo letal en la Argentina.
No hay que olvidarse que el fotógrafo José Luis Cabezas fue asesinado por publicar imágenes de un empresario en la costa y que otros tantos fueron censurados por enfrentar al poder en los atentados a la AMIA y la Embajada de Israel y hasta en los asesinatos de manifestantes en los primeros piquetes. Ni negar las golpizas que recibió López Echagüe.
También es necesario recordar a aquellos periodistas e intelectuales que tuvieron un acerbo progresista en los años setenta y ochenta pero que luego se volvieron terriblemente retrógrados: Ruiz Guiñazú (que formó parte de la CONADEP), Lanata (relató los últimos días del Che Guevara con un documental y luego cuestionó los juicios a los genocidas), Jorge Asís (autor de una novela que reflejó la desaparición de personas en la dictadura) y la mismísima Beatriz Sarlo, directora de la revista “Los libros” con una ideología casi maoísta.
Difícil era, lógicamente, hablar y escribir en plena dictadura. Sin embargo, tipos como Walsh y Conti se atrevieron enfrentar con su vida al fascismo perpetrado en nuestro país.
Distinto es el caso de Víctor Hugo Morales o Aliverti que desde siempre acusó a los medios protegidos por empresarios disfrazados de políticos (y viceversa). Y, a la vez, siempre estuvieron en el mismo lugar Grondona, Neustad, Joaquín Morales Solá, entre otros.
Es verdad que siempre hay que buscar el momento oportuno para decir algo interesante, pero no hay que hablar solo por conveniencia y con viento a favor: el compromiso de pensar y hacer vale más en los momentos donde todos te silencian.
jueves, 5 de mayo de 2011
Obama y Osama, no sanan
La muerte de Bin Laden pone en jaque nuevamente a las potencias mundiales. El término terrorismo no hace otra cosa que criminalizar a una religión, raza, movimiento o color, pues es sabido que EE UU profundizó en su historia una idea de enemigo común contra el cual luchar porque "amenaza la humanidad".
No hay terrorismo más grande que el sistema capitalista que el imperio yanky, mediante métodos propios de su peculiaridad - invasiones, censuras, golpes de Estado, esclavitud- que han impuesto por sobre el mundo.
Terrorista es un islámico, un comunista, un guerrillero, un indígena, un pobre, un negro. El lugar para ls terroristas es Guantánamo (cárcel que un premio Nobel prometió cerrar y que se utiliza más que nunca para torturar personas).
¿Qué importa si a Bin Laden lo mataron o no? ¿Qué importa si se muestran fotos o no?. Lo que importa es que como humanidad nos permitimos que gente como el presidente de Estados Unidos tenga la facultad de dar a muerte por medios tan o más extremistas y violentos que sus victimarios.
Hay que lamentar las millones de vidas inocentes que mueren culpa del poder mientras otros muestran sus trofeos, jactándose de que la vida vale un dolar o alguna que otra mercancía.
Terrorismo es la intolerancia, la discriminación, el engaño. Antivalores que los dueños del mundo nos ordenan para negarnos e ignorar que a todos nos pertenece un rinconcito para vivir libremente y ser respetados.
No hay terrorismo más grande que el sistema capitalista que el imperio yanky, mediante métodos propios de su peculiaridad - invasiones, censuras, golpes de Estado, esclavitud- que han impuesto por sobre el mundo.
Terrorista es un islámico, un comunista, un guerrillero, un indígena, un pobre, un negro. El lugar para ls terroristas es Guantánamo (cárcel que un premio Nobel prometió cerrar y que se utiliza más que nunca para torturar personas).
¿Qué importa si a Bin Laden lo mataron o no? ¿Qué importa si se muestran fotos o no?. Lo que importa es que como humanidad nos permitimos que gente como el presidente de Estados Unidos tenga la facultad de dar a muerte por medios tan o más extremistas y violentos que sus victimarios.
Hay que lamentar las millones de vidas inocentes que mueren culpa del poder mientras otros muestran sus trofeos, jactándose de que la vida vale un dolar o alguna que otra mercancía.
Terrorismo es la intolerancia, la discriminación, el engaño. Antivalores que los dueños del mundo nos ordenan para negarnos e ignorar que a todos nos pertenece un rinconcito para vivir libremente y ser respetados.
martes, 26 de abril de 2011
LEYENDA DE CERRO LEONES TANDIL
Antes de la fundación de la ciudad, los indígenas que habitaban estas tierras trabajaban y realizaban cultos a la madre naturaleza para que los frutos resplandezcan en la comunidad. Las sierras eran el amparo cuando el viento y la lluvia se desplegaba con crueldad y los buenos espíritus combatían las plagas que perjudicaban el cultivo. Convivir con la naturaleza, decían en su lengua parecida al mapuche, es el arte que la vida nos regala y por eso debemos proteger.
Muy común era el enfrentamiento con otras comunidades ya que el alimento escaseaba en invierno y cuentan quienes saben, que las mujeres de esta zona eran las más solicitadas.
Cierto es que para defenderse de los ataques de otras tribus, el arco y la flecha, la cerbatana y la magia de los chamanes, constituían armas de alcance mortal.
Fue en un enfrentamiento entre malones cuando, en medio de la batalla, dos animales corpulentos y peludos se antepusieron ante los guerreros asustándolos con el rugido y mostrando las garras que les colgaban de sus gigantes patas.
Ante esta curiosa aparición, las personas nativas que se defendían del pillaje vieron en esa actitud el poder salvaje que superaba la irracionalidad de la guerra y la violencia.
Durante mucho tiempo, esos felinos fueron representados en pequeñas estatuillas de cerámica que salvaguardaban la comunidad y hasta funcionaron como objeto de intercambio por carne y cuero de venado con indígenas de la pampa y la patagonia.
Días previos a que el General Martín Rodriguez formara el Fuerte Independencia – y así fundar la ciudad de Tandil- un ataque militar que él mismo dirigió fue el que destruyó las familias, los toldos, la siembra, los montes, las rocas de aquella comunidad aborigen (la historia oficial suele ocultar estos desagravios).
Del monte, y con el pelaje flameando, aparecieron nuevamente aquellos animales que ante tantas armas filosas se sintieron presas de carne. Entristecidos por la imagen de avasallamiento, se propusieron luchar junto al pueblo indígena.
Los felinos recibieron en la resistencia un puñal en el vientre que los hirió de muerte. Desangrando, lograron huir del centro de ataque y llegaron al pedestal de una cima rocosa. Allí yacen convertidos en estatuillas de granito, no en miniatura, sino en la estatura natural.
Desde aquel momento, los leones formaron ese cerro que los inmortalizó.
Muy común era el enfrentamiento con otras comunidades ya que el alimento escaseaba en invierno y cuentan quienes saben, que las mujeres de esta zona eran las más solicitadas.
Cierto es que para defenderse de los ataques de otras tribus, el arco y la flecha, la cerbatana y la magia de los chamanes, constituían armas de alcance mortal.
Fue en un enfrentamiento entre malones cuando, en medio de la batalla, dos animales corpulentos y peludos se antepusieron ante los guerreros asustándolos con el rugido y mostrando las garras que les colgaban de sus gigantes patas.
Ante esta curiosa aparición, las personas nativas que se defendían del pillaje vieron en esa actitud el poder salvaje que superaba la irracionalidad de la guerra y la violencia.
Durante mucho tiempo, esos felinos fueron representados en pequeñas estatuillas de cerámica que salvaguardaban la comunidad y hasta funcionaron como objeto de intercambio por carne y cuero de venado con indígenas de la pampa y la patagonia.
Días previos a que el General Martín Rodriguez formara el Fuerte Independencia – y así fundar la ciudad de Tandil- un ataque militar que él mismo dirigió fue el que destruyó las familias, los toldos, la siembra, los montes, las rocas de aquella comunidad aborigen (la historia oficial suele ocultar estos desagravios).
Del monte, y con el pelaje flameando, aparecieron nuevamente aquellos animales que ante tantas armas filosas se sintieron presas de carne. Entristecidos por la imagen de avasallamiento, se propusieron luchar junto al pueblo indígena.
Los felinos recibieron en la resistencia un puñal en el vientre que los hirió de muerte. Desangrando, lograron huir del centro de ataque y llegaron al pedestal de una cima rocosa. Allí yacen convertidos en estatuillas de granito, no en miniatura, sino en la estatura natural.
Desde aquel momento, los leones formaron ese cerro que los inmortalizó.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
