martes, 31 de julio de 2012

Los otros




                                                     “Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata”
                                                                                                          Eduardo Galeano

Anhelan las hojas con volver a enraizar y anhelan los otros con ser alguien. Los
otros, que son algo, indefinido, pero algo al fin. En plural o en masa.
Los otros se acomodan en un sistema perverso que los reconoce, pero a un costado del andén, del camino deshuellado.
Los otros, que no tienen sueños sino utopías, que no son caminos sino obstáculos, cardos en vez de rosas.
Que no cantan sino protestan.
Que se quejan y no piensan.
Que no tienen credo ni secta.
Que no conforman una sociedad sino ghettos.
Que no son extranjeros sino inmigrantes ilegales o indocumentados.
Los otros, los que son ignorados, los del montón.
Que no tienen derechos sino reglas que cumplir.
Que no tienen sentimientos sino códigos.
Que no tienen futuro sino destino.
Que no tienen escuelas sino calle.
Que no luchan, amedrentan.
Los otros, que no tienen pies sino patas, cogote en vez de cuello, demencia y no razonamiento.
Los otros, que se ocultan en la sobra que deja la ignorancia que los rodea.

domingo, 22 de julio de 2012

Licencia Creative Commons
Cuentos para despertarse por Víctor Torres se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported.
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jueves, 19 de julio de 2012

SANTUCHO



Con las flechas apuntando al anemigo que se cruza,
con la mirada fija en un horizonte claro donde compartir.
Vuélvete árbol del monte,
farol de una esquina clandestina,
que tu nombre haga eco en el silencio
que tus brazos abriguen de esperanzas a la vida.

¿Dónde recuperar los sueños del sol?
¿En qué libro se han perdido?
Queda el misterio en el aire,
el destino incierto de una bala,
la música sola sin quien la baile.
Un guerrillero no muere para ser recordado
sino para iluminar el camino,
tus pies en el barro, tu sombra en el río,
tus palabras seguras marcadas por el tiempo.

Vanidoso quiere ser el destino del que lucha,
tu fusil cargado, tu ejemplo presente
que vino a romper cadenas (esas que atan la miseria).
Librado el combate, contaré tus ideas.

viernes, 6 de julio de 2012

DEFENDER LO INDEFENDIBLE (Breve reseña crítica)



Bajo el sugestivo título "Los llaman jóvenes idealistas" (publicado por CELTYV en 2009), el libro de Victoria Villarruel parece ser otra de las frustradas maneras de plantear la "Teoría de los dos demonios" con la cual se defienden los verdaderos asesinos de nuestra patria. No quiero parecer ofensivo, pero a veces pareciera que las "marchas" de Cecilia Pando (la que defiende el robo de bebés) suelen ser más provocativas.
Con muy poca capacidad de análisis y argumentos inconsistentes (debo confesar que lo compré por la calidad de las imágenes) la autora pretende plantear "otra verdad", esa que nunca existió. Más bien, estamos ante un libro que parece un manual para principiantes y no un esfuerzo por plantear otra opinión que, claro, la puede tener con mejores recursos retóricos.
Claro que eran jóvenes idealistas los que lucharon por un país mejor, los que militaban en las villas formando a personas que el sistema excluía bajo el poder militar y empresarial que la autora pretende defender. Ideas son las que le faltan a tipos como los que están ahora, o a Duhalde, Menem, Videla, Uriburu, etc. Las ideas se construyen y militan todos los días con las clases populares, esa que las guerrillas defendían.
Los jóvenes de los años setenta dieron su vida por un país mejor contra la oligarquía y el imperialismo, contra la patronal y los milicos asesinos, mientras que otr@s se quedaban en sus casas esperando a que la historia les pase por encima.
Hubo 30 mil desaparecidos (sería importante que lea y cite la Carta Abierta a la Junta Militar de Rodolfo Walsh, el que por decir la verdad fusilaron, el que por luchar para liberar al país como tantos otros, demolieron a tiros) como para que se obsesione con "victimizar" a quienes destrozaron este país.
Las armas fueron un medio, totalmente discutible. Además del trabajo y el pensamiento, los guerrilleros propusieron una forma de resistir ante la violencia del Estado que, si bien en 1973 se encontraba en democracia (término tramposo si los hay) fue en esa época donde se creó la llamada Triple AAA que asesinó gente a mansalva, militantes y no militantes. Y no solo ese año. como bien sabe, supongo, el Estado ejerce la violencia mintiendo desde que tenemos patria, y desde que tenemos bandera la han querido cambiar por la del imperialismo. El Estado (caṕitalista) avanza sobre la sociedad, genera pobreza (como ahora) y mata a los jóvenes que pelean por ver a sus hijos en un país mejor para todos y todas pero de verdad, cosa que hasta ahora no ha sucedido.
La violencia fue un método que impuso el Estado democrático o militar según la simpatía y no lo que el pueblo en realidad deseaba. Pero violencia de la guerrilla para nada es comparable con la que maneja el aparato represor. El ERP saqueaba camiones con mercadería de grandes empresas y hacía justicia. ¡Sí, justicia! Dándole de comer a los pobres de la villa donde esos políticos "elegidos democráticamente" no se encontraban.
Foto: DEFENDER LO INDEFENDIBLE (Breve reseña crítica)

 Bajo el sugestivo título "Los llaman jóvenes idealistas" (publicado por CELTYV en 2009), el libro de Victoria Villarruel parece ser otra de las frustradas maneras de plantear la "Teoría de los dos demonios" con la cual se defienden los verdaderos asesinos de nuestra patria. No quiero parecer ofensivo, pero a veces pareciera que las "marchas" de Cecilia Pando (la  que defiende el robo de bebés) suelen ser más provocativas.
Con muy poca capacidad de análisis y argumentos inconsistentes (debo confesar que lo compré por la calidad de las imágenes) la autora pretende plantear "otra verdad", esa que nunca existió. Más bien, estamos ante un libro que parece un manual para principiantes y no un esfuerzo por plantear otra opinión que, claro, la puede tener con mejores recursos retóricos.
Claro que eran jóvenes idealistas los que lucharon por un país mejor, los que militaban en las villas formando a personas que el sistema excluía bajo el poder militar y empresarial que la autora pretende defender. Ideas son las que le faltan a tipos como los que están ahora, o a Duhalde, Menem, Videla, Uriburu, etc. Las ideas se construyen y militan todos los días con las clases populares, esa que las guerrillas defendían.
Los jóvenes de los años setenta dieron su vida por un país mejor contra la oligarquía y el imperialismo, contra la patronal y los milicos asesinos, mientras que otr@s se quedaban en sus casas esperando a que la historia les pase por encima.
Hubo 30 mil desaparecidos (sería importante que lea y cite la Carta Abierta a la Junta Militar de Rodolfo Walsh, el que por decir la verdad fusilaron, el que por luchar para liberar al país como tantos otros, demolieron a tiros) como para que se obsesione con "victimizar" a quienes destrozaron este país.
Las armas fueron un medio, totalmente discutible. Además del trabajo y el pensamiento, los guerrilleros propusieron una forma de resistir ante la violencia del Estado que, si bien en 1973 se encontraba en democracia (término tramposo si los hay) fue en esa época donde se creó la llamada Triple AAA que asesinó gente a mansalva, militantes y no militantes. Y no solo ese año. como bien sabe, supongo, el Estado ejerce la violencia mintiendo desde que tenemos patria, y desde que tenemos bandera la han querido cambiar por la del imperialismo. El Estado (caṕitalista) avanza sobre la sociedad, genera pobreza (como ahora) y mata a los jóvenes que pelean por ver a sus hijos en un país mejor para todos y todas pero de verdad, cosa que hasta ahora no ha sucedido.
La violencia fue un método que impuso el Estado democrático o militar según la simpatía y no lo que el pueblo en realidad deseaba. Pero violencia de la guerrilla para nada es comparable con la que maneja el aparato represor. El ERP saqueaba camiones con mercadería de grandes empresas y hacía justicia. ¡Sí, justicia! Dándole de comer a los pobres de la villa donde esos políticos "elegidos democráticamente" no se encontraban.
La palabra "Terrorista" significa "que produce terror". Las organizaciones guerrilleras producían miedo en sus enemigos, en cambio, los gobiernos generaban miedo en el pueblo que sufría de mentiras y miserias. Los únicos que pensaban en el pueblo eran los guerrilleros y por eso pienso como pienso, presiento que nos ayudaban (y ayudaron). Porque hubo compatrotas que tenían hambre, eran explotados, analfabetos y ellos colaboraron para que eso no pase. Eso, eso es dignidad y humanismo (debería enseñárselo a l@s que la rodean).
Por otra parte, cita definiciones sobre terrorismo del juez Rosansky que, quizá no sepa, es el que metió preso a los que ella victimiza.
Villarruel hace un análisis muy acotado e ininteligible sobre algo que es más complejo de lo que un manual como el que escribió puede describir.
Las definiciones políticas e ideológica, las comparaciones con otras organizaciones armadas tienen menos profundidad que un charco (como si las FARC o la ETA fueran igual que los Montoneros, es más, tampoco puede comparar a la guerrilla peronista con la del ERP ya que ésta era un cuadro mucho más capaz de cambiar las estructuras burguesas que cualquier otro). Busca definir términos con displicencia y eso no alcanza para borrar los crímenes de las dictaduras o el gatillo fácil y la protesta social de ahora. 
Según pude observar, participa de una organización que encumbra a Rucci, a Pando, a la oligarquía, a los medios de comunicación que escondieron lo que pasaba, a los empresarios: los enemigos de este país. Por eso hay que liberarnos.
Llamar víctima a Aramburu o a Rucci, y a tantos otros militares y vendepatrias es no tener idea de lo que es pasar hambre, que te mientan, de pelearla todos los días, de que te persigan por ser pobre; es una falta de respeto a la condición humana buscar víctimas donde no las hay.
Mis próceres están muertos, son víctimas del Estado, lucharon por mi futuro y por eso los reivindico. Los suyos están presos, en cárcel común y condenados por un juicio como corresponde.

Espero con ansiedad algún otro libro de la autora que reúna un trabajo de verdad, más comprometido, con argumentos constructivos, etc, etc, o sea, lo que "Los llaman jóvenes idealistas" no tiene. Le sugiero que lea con conciencia y comprenda que un pueblo debe defender sus intereses por sobre cualquier gobierno.

Con respeto, saluda un subversivo lector.

Víctor Torres
La palabra "Terrorista" significa "que produce terror". Las organizaciones guerrilleras producían miedo en sus enemigos, en cambio, los gobiernos generaban miedo en el pueblo que sufría de mentiras y miserias. Los únicos que pensaban en el pueblo eran los guerrilleros y por eso pienso como pienso, presiento que nos ayudaban (y ayudaron). Porque hubo compatrotas que tenían hambre, eran explotados, analfabetos y ellos colaboraron para que eso no pase. Eso, eso es dignidad y humanismo (debería enseñárselo a l@s que la rodean).
Por otra parte, cita definiciones sobre terrorismo del juez Rosansky que, quizá no sepa, es el que metió preso a los que ella victimiza.
Villarruel hace un análisis muy acotado e ininteligible sobre algo que es más complejo de lo que un manual como el que escribió puede describir.
Las definiciones políticas e ideológica, las comparaciones con otras organizaciones armadas tienen menos profundidad que un charco (como si las FARC o la ETA fueran igual que los Montoneros, es más, tampoco puede comparar a la guerrilla peronista con la del ERP ya que ésta era un cuadro mucho más capaz de cambiar las estructuras burguesas que cualquier otro). Busca definir términos con displicencia y eso no alcanza para borrar los crímenes de las dictaduras o el gatillo fácil y la protesta social de ahora.
Según pude observar, participa de una organización que encumbra a Rucci, a Pando, a la oligarquía, a los medios de comunicación que escondieron lo que pasaba, a los empresarios: los enemigos de este país. Por eso hay que liberarnos.
Llamar víctima a Aramburu o a Rucci, y a tantos otros militares y vendepatrias es no tener idea de lo que es pasar hambre, que te mientan, de pelearla todos los días, de que te persigan por ser pobre; es una falta de respeto a la condición humana buscar víctimas donde no las hay.
Mis próceres están muertos, son víctimas del Estado, lucharon por mi futuro y por eso los reivindico. Los suyos están presos, en cárcel común y condenados por un juicio como corresponde.

Espero con ansiedad algún otro libro de la autora que reúna un trabajo de verdad, más comprometido, con argumentos constructivos, etc, etc, o sea, lo que "Los llaman jóvenes idealistas" no tiene. Le sugiero que lea con conciencia y comprenda que un pueblo debe defender sus intereses por sobre cualquier gobierno.

Con respeto, saluda un subversivo lector.

martes, 26 de junio de 2012

Algunas muertes no son en vano




                                    “Hoy necesito un canto piquetero que me devuelva la voz silenciada,
                                   que me abra por la noche algún sendero pa' que vuelva mi vida enamorada". 
                                                                                                                                                                                Jorge Fandermole


En el combate de San Lorenzo, año 1813, la vida del general San Martín corrió peligro al trastabillar su caballo overo (el blanco elegante sólo lo usaba en los desfiles). Por un segundo, la batalla parecía acabarse.
Un soldado enemigo reconoció al “Libertador” y arremetió contra él que había quedado inmóvil debajo del animal. Mientras extraía su espada para culminar con
 el asunto y vanagloriarse, apareció repentinamente un hombre que se abalanzó contra el victimario y liberó a su mayor. El enemigo empujó sin clemencia el sable sobre el torso del “soldado heroico”.
  • ¡Honor, Honor al gran Cabral!

Casi dos siglos después, la historia vuelve a repetirse. Esta vez, la estación 
Avellaneda como escenario en una batalla creada por mala gente y alimentada por
 la prensa.
Habiendo sorteado el centro de la represión, un joven de barba – no solo desarmado, sino desocupado- decidió regresar al lugar de “combate” porque un compañero – al que, por cierto, no conocía- yacía herido. Llegó hasta él, intentó reavivarlo hasta
que un grupo de policías se hizo presente y ordenó al muchacho a retirarse. Ante la advertencia, el joven resistió por el deseo de ayudar al otro joven, asistirlo, pero dio cuenta que su vida también corría peligro.
Cuando al fin logró hacer camino para salvarse, recibió cobardemente un tiro por la espalda.

La historia se inventa próceres y mártires. Algunos lo son, claro. El tiempo se 
encarga de, cada tanto, traerlos a la memoria. Lo cierto es que algunos héroes 
tienen himnos y otros aguardan a tener justicia.
Las víctimas entendieron el valor de la vida. Uno salvó la vida de su mayor, el otro
 no pudo llevarse ese premio aunque sí la certeza de que el tiempo transcurre y es necesario de continuar la lucha para salvar otras vidas.

martes, 5 de junio de 2012

La creación



A fines del siglo XVIII, cuando nuestro continente era disputa de los europeos como ahora (aunque festejemos dos siglos de ¿Independencia?), apareció un breve relato en arameo en la zona de las antillas, que una mujer llamada Victoria de las Merceditas del Castillo tradujo al español.
El texto se refiere a una especie de creación del mundo que ya había sido previsto desde antes de la Biblia1. El original del texto hoy está desaparecido (posiblemente en algún lugar privilegiado), sin embargo, se logró hacer una copia que un arqueólogo escocés conserva en un museo que dirige en el Reino Unido.
Son muy pocos los investigadores que han tenido acceso a dicho hallazgo. De hecho, en principio la pesquisa fue orquestada por un grupo ortodoxo y de conservadores arqueólogos que silenciaron ese objeto escrito tan preciado e interesante de analizar. Por tanto, considero un orgullo – por no decir que me siento afortunado- en conocer dicha historia y, asimismo, darla a conocer por el bien de la humanidad.
Para concluir con el tema, transcribo el relato para que cada lector le otorgue su propia interpretación.

“Tuve la certeza, una vez ya hace tiempo, que algo estaba por crearse. Hallé un manuscrito, en donde esbocé que algo o alguien tendría la facultad de producir, crear o inventar una gran masa de cosas, una esfera de materia que contendría un planeta, un mundo (por así llamarlo), el origen de ese algo.
A la espera de la concretización abandoné unos párrafos inverosímiles y paupérrimos que hoy me atrevo a describir sin censura.
A más de uno le han atribuido tal producto que nació de mi videncia y por eso pretendo desmentir cualquier teoría sedienta de oídos.
Fue acaso una predicción, un anhelo, una falacia, un sueño:

“ En el principio se criará los cielos y la tierra.
Y la tierra estará desordenada y vacía, y las tinieblas estarán sobre la faz del abismo, y algo a alguien se moverá sobre la faz de las aguas.
Se hará la luz para separar la claridad de la obscuridad: Días y noches. Y será la tarde y la mañana un día.
Se harán la tierra y los mares. Ya el segundo día será.
Producirá la tierra hierba verde, hierba que dará semilla; árbol de fruto que dará fruto según su género, que su semilla estará en él, sobre la tierra. Y así será.
Y será la tarde y la mañana del día tercero.
Lumbreras en la expansión del cielo se verán en el cuarto día, y separarán el día de la noche.
Producirán las aguas seres vivientes, y aves que volarán sobre la tierra, en la abierta expansión de los cielos.
Fructificarán y multiplicarán, y llenarán las aguas en los mares, y reproducirán las aves en la tierra.
Y será la tarde y la mañana del quinto día.
Producirá la tierra seres vivientes según su género, bestias y serpientes y animales de la tierra según su especie.
No quedará otra opción, se hará al hombre bajo una extraña imagen, conforme a alguna semejanza; varón y hembra se criarán.
Fructificarán y reproducirán; llenarán la tierra. Y será la tarde y la mañana del día sexto.
Al otro día veremos que es lo que sucede...”.

1 Menard deduce, aunque sin muchos argumentos, que el original que la española traduce podría haber sido una copia del Gilgamesh. En definitiva, el texto existe y debe considerarse relevante para lo que significa- lejos del clero- más allá de lo que incrédulos intelectuales quieran justificar.

lunes, 30 de abril de 2012

HUARMI

HUARMI también es hija de la tierra,
porque terranales son los dioses
que la permiten y que la regarán.
Niña que ha salido de tiempos remotos/
El viento silba y corre,
empuja una semilla,
la junta con el barro y allí la suelta/
Aporta una danza y un canto ancestral
que Huarmi percibe y se dispone a entonar/
El Inti se incorpora como Su Majestad,
la protege y la conserva/
La afirma a la tierra y la niña, mujer, echa raíces
y agita sus ramas que vestirá de colores y asombrosas hojas/
¡Si hasta los pájaros posarán para ella
y le dedicarán su canto piadoso
y las mariposas confundirán sus alas
con el color de sus pétalos/

"Huarmi sumaj, Huarmi huapa,
sacha Huarmi"

Es otoño, pero se espera que sea la flor más bella
que la naturaleza haya creado
para cuando la primavera obsequie
sus primeros esfuerzos.

miércoles, 18 de abril de 2012

España: deuda eterna

No existe la madre patria. O en todo caso existe la patria, Argentina.
España es un país europeo y, como casi todos los países de dicho continente, tienen en su historia un caudal de conquistas y dominaciones que impusieron y desean plasmar a nivel mundial.
La llamada "Conquista de América" no es más que la llegada y dominación absoluta y como diera lugar, de un país sobre el "Paraíso Terrenal". La opresión sobre nuestro contienente comenzó allá por 1492 en manos de navegantes, militares, monarquías, virreyes y empresarios.
Hoy, 520 años después, la dominación sigue. Aunque hace dos siglos se logró la "Independencia", países como España creen que el colonialismo del siglo XXI puede ser a través de las privatizaciones o deudas externas. Y no sólo pretenden una hegemonía en el exterior: pregunten a los vascos que buscan su autonomía antes de que "Hispania" sea "tierra de conejos".

España nos debe mucho.
Desde las lenguas originarias hasta las religiones, desde la cultura nativa hasta la tierra, desde la fraternidad con la naturaleza hasta el respeto hacia la diversidad. Nos deben el saqueo, no solo del oro (que ya nada vale) y los frutos sino el de los bancos que acorralaron el dinero de los trabajadores. España ha sido responsable de las privatizaciones y la crisis de nuestro país, además de los dirigentes neoliberales que entregaron todo (y que cálidamente acogieron allá).
España nos debe que a Maradona lo hayan expulsado por primera vez en un mundial, y nos debe el espectáculo de cada partido del Barcelona (y los diarios, y los videos, y las camisetas, y el ojo del mundo en ese jovencito que escoge el balón y amaga con devolvernos lo que nos quitaron). Nos debe la infinita cantidad de jugadores que allí brillan, y actores, escritores, músicos. Las finales de la Davis, los logros de Bielsa y las inspiraciones de Sabina y Serrat, entre otras glorias.
El apellido que llevo tuvo lugar en las inmigraciones de fin del siglo XIX, y los barcos que trajeron las guerras, y la crisis que está asolando al país de los Iberos generada por el propio sistema que ellos sostienen.
Nos deben el silencio que le imponen a los que les hacen saber la verdad ( "Que te calles") y que menosprecien a los argentinos (y de otras nacionalidades) que allí han ido a trabajar en busca de otro futuro.
Por eso yo he decidio -como un modo de protesta- saquear de la "lengua madre" la letra Ñ y pronunciar las palabras con el fonema "ni". Espania tiene la mania de daniar los que no le agrada.

sábado, 31 de marzo de 2012

Juegos de otro mundo


Habitué de cualquier juego era Braulio con tal de divertirse. Cuando sus amigos del barrio no estaban, él se acomodaba en el patio de su casa para imaginar otro mundo.
Donde los autos eran carretas para pasear a las damas (a todas) y a los caballos no se los golpeaba, se los convencía cantándoles. Los muñecos no eran superhéroes ni enemigos ni guerreros: eran compañeros de escuela y trabajo.
Braulio plantaba árboles de verdad, lagos de verdad, animales que no eran peluches y flores que no eran de plástico. Los residuos se arrojaban en un sesto para no contaminar el gran ambiente y los autos eran de carton y empujados a voluntad sin exceso de velocidad.
En ese mundo, Braulio no era rey, ni comarca ni dueño y mucho menos patrón. Era uno más de sus habitantes con conciencia de cuidar todo lo que lo rodeaba. No tenía poder sobre los soldados de plástico verde ni era el jefe de los que conducían los camiones, no mandaba a los habitantes de trapo ni tenía ciudades maquetadas para dominar. No conocía la esclavitud ni la servidumbre ni el sometimiento ni el egoísmo. No había poderes sobrenaturales ni naturales sino creencia en la esperanza y en la justicia creada por todos. En ese lugar vivían todos juntos y en armonía: indígenas con sus rostros pintados, negros y negras, personas de todos los sexos, otros de ojos chicos y rubios de ojos claros, gordos, flacos, petisos y altos.
Los habitantes de ese espacio maravilloso compartían sus culturas, lenguas, costumbres y cosechas; repartían lo obtenido entre todos y hasta se prestaban las almohadas para convidar de los sueños.
Nadie viajaba a otro planeta porque eran respetuosos – y no invasores- de la otras formas de vida y la luna y el sol estaban allí, para iluminar. No había libros prohibidos porque no se vendían y había libertad política y de credo, no había propiedad privada, ni montañas que no se pudieran visitar. No existía la muerte sino el abono natural de la tierra.
Allí no existían las cárceles, pero si alguien cometía un error, debía pagar su condena contando cuentos inventando otros mundos, mejores y posibles, o por lo menos, donde los niños puedan jugar.

lunes, 19 de marzo de 2012

El derecho a reclamar

Cuando el sistema no deja otra alternativa, el corte se convierte en la única forma de luchar. Es fácil hablar de "derechos", de leyes y de formas de protesta, pero cortar la calle significa un hecho de proceder a la demanda como ciudadanos a reclamar lo que el Estado no garantiza: trabajo, salud, educación, etc.
Una organización no corta la calle porque es de su antojo o tiene ganas sino que hay una justificación: la dignidad.
Es un pueblo que se organiza y da pelea a un mundo hostil que ante cualquier crisis impacta directamente a los pobres.
En Tandil, un sociedad que a pesar de - recientemente - haber condenado a civiles y militares de la dictadura, sigue siendo conservadora. Decir que "se exponen niños y mujeres" es una gran farsa. Las mujeres no solo son mayoría en las organizaciones barriales sino que tienen los mismos derechos de trabajo al igual que los hombres. Por otro lado, la presencia de niñ@s (si es que concurren) es casual: o no se tiene con quien dejarlos o se dirigen o provienen de la escuela.
Éstas explicaciones están de más, ya que los ciudadanos hablan desde la desinformación. Ese no es el problema, el problema es que se dejan engañar por dos o tres empresarios del diario y la televisión que dicen lo más rentable.
Podemos entender y comprender que hay "gente" que no acepta esta forma pero, insistimos, la sociedad no contribuye a respetar y reflexionar sobre las dificultades del otro.
Los medios de comunicación, nacionales y locales, son un monumento al engaño. Igual o peor que los dirigentes políticos, para quienes la solución es mandar a la policía a reprimir o desalojar un edificio público que no brinda ninguna respuesta. Un gobierno que levanta la bandera de "Derechos Humanos" y reprime no es un gobierno "nacional y popular" sino más bien agresivo y antipueblo, demagogo y vendepatria.
La criminalización de la protesta y la Ley antiterrorista no son recursos casuales de este ni de ningun gobierno a nivel mundial, ya que la crisis económica solo piensa en mantener a la gente en la casa y no en la calle.
Las represiones a ambientalistas, a ferroviarios tercierizados, a campesinos, el daño verbal a l@s docentes, los desalojos a los que luchan son las respuestas del gobierno.
No olvidamos a los compañeros asesinados por luchar culpa de las mafias que este gobierno encapsula con el punterismo: subsidios que le quita a los trabajadores para mantener sus apoyos clientelares en el conurbano y en las provincias.
Las organizaciones sociales seguirán en las calles reclamando mientras los dirigentes que gobiernan se encarguen de hacer oídos sordos ante las verdaderas demandas por trabajo y dignidad

jueves, 15 de marzo de 2012

Decisión Natural

No observo el pronóstico,
no me dejo engañar así nomás.
Dejo que la madre naturaleza,
con su sabiduría a cuestas
y preñez recurrente,
decida el destino de nosotros los mortales
y también del río que se piensa limpio
y también del aire que quiere destaparse la cara
y también de la tierra deseosa de volverse fértil
y también las flores que se sueñan coloridas
y también el tiempo que busca perdurar
y también los árboles que con sus ramas
quieren imitar el vuelo de los pájaros que lo habitan.

miércoles, 29 de febrero de 2012

Bendición del desastre (cuento breve)


Las pésimas instalaciones eléctricas de la casa que alquilo han hecho, mientras no me encontraba, un incendio a raíz de un corto circuito. Las malas condiciones del techo y el cielo raso han hecho que, por las goteras, el fuego se apagara...

martes, 21 de febrero de 2012

La minería y su estúpida justificación

Periodistas, empresarios y dirigentes políticos ( aveces significan la misma cosa) juegan con la desinformación constante para justificar sus intereses económicos.
Hay que empezar por la Ley de minería, la que permite que empresas extranjeras multimillonarias extraigan metales para llevarlos a Europa y desde allí fijar su uso y el precio. Empresas cuyos dueños no son más de tres o cuatro, mientras los que trabajan en pésimas condiciones laborales son un centenar que ganan monedas mientras se les achica la vida.
Sólo un Estado "vende patria" puede permitir que éstas cosas sucedan.
En segundo lugar, la gran desinformación que existe sobre el tema, principlamente el uso de cianuro. Antes de explayar ésto, advertimos desde este blog que la minería (así como la tala de bosques y la destrucción de las sierras que en Tandil sufrimos y luchamos) a cualquier cielo produce un daño irreparable para la naturaleza, y eso es innegable.
la minería no garantiza ningún desarrollo en los pueblitos donde se explota metal, todo lo contrario.
Aunque digan que quieren informar, medios oficialistas y corporativistas tienen la intención de manipular la información y, para ello, utlizan la verosimilitud: una falacia que intenta brindar una información cuya verocidad es incierta. Así, el "cronista de guerra" de Clarín escoge una información obsoleta en relación a lo que pasa en Catamarca. Por lo tanto, y lamentablemente, Víctor Hugo Morales, Aliverti y Tognetti hacen lo mismo desde otro lado excusando burdamente que el cianuro "está en todos lados". Esta estúpida justificación la hacen los que solo pueden hablar desde la ignorancia. Probablemente hayan leído los cuadernos de La cámpora para asegurar lo que dicen gratuitamente y sin restricciones.
Tanto Clarín como PPT mediatizan la información haciendo que así se escape la verdadera discusión del tema que tiene que ver con nuestra soberanía, nuestra vida, nuestra educación, nuestro futuro.
En referencia al cianuro, vale la pena aclarar que la misma empresa "La alumbrera" en un informe que publicó lavaca.org ( http://lavaca.org/notas/con-c-de-cianuro-de-catamarca-y-de-canal-13/ ) , asegura utilizar cianuro. De modo que la contaminación existe: en el aire, en el agua, en la mente.
No existe minera sin contaminación, sin destrucción de cerros, montes y sierras; sin el uso indiscriminado del agua y la tierra que terminan con altos contenidos de tóxicos. Estudios científicos avalan esta afirmación que desconocen, o hacen que desconocen, los sujetos de un ejercicio colonialista e imperialista como es la minería.
Desde hace más de 15 años, ambientalistas luchan y protestan contra este tipo de proyectos, mientras que el gobierno dice "ahora aparecen éstos fundamentalistas". No se es fundamentalista por darle sentido común a las cosas, cuidar el espacio en el que vivimos; y si se es fundamentalista ¿Cuál es el problema?. Es mejor que ser "vende patria".
La respuesta que tiene este gobierno es la represión. El kirchnerismo reprime la protesta social, votó la Ley antiterrorista, se jode en los que pelean por la dignidad de su pueblo.
Éste gobierno es oportunista. Todavía hay gente que cree que la 125 era para cuidar la tierra de la soja. ¡Macanas! El interés económico por sobre lo humano es lo que mueve a dirigentes capitalistas como los que tenemos.
Mientras los de arriba se pelean, los de abajo se organizan. ya vendrán tiempos mejores donde tengamos a alguien que sí luche por nuestros derechos e intereses verdaderamente nacionales y populares.

domingo, 19 de febrero de 2012

Instrucciones para leer una boleta

Usted llega agobiado a su casa después de la jornada laboral y el corazón se rompe en un latir estrepitoso. Por debajo de la puerta aparece, esperando a que alguien la tome (y, por ende, la abone) la boleta de algún servicio. Luz, gas, agua, teléfono, cable, multa (ésta si es la peor).

El usuario (usted, yo, cualquier ciudadano) recoge con una voluntad hostil el sobre que nos condena a la deuda, a la evasión o al goce de apenas otro mes de servicio. No se recomienda otra manera ya que la recepción es a gusto o mal gusto, como prefiera.

Se sabe que tratará de chusmear el número para que no lo sorprenda. Es bueno detenerse en el destinatario por si el cartero se equivocó de casa. Prepárese para que no haya dudas de que está dirigida usted, consumidor. No hay dato que pueda evitar el mal trago.

No rompa el sobre con excesiva violencia ya que puede lastimar algún número, algún dato que muchas veces nos parece extraño y, para no seguir sufriendo, lo ignoramos. Eso sí, extraiga con broca el comunicado o publicidad que la empresa ofrece para que se siga endeudando.

Arrójelo delicadamente al cesto de basura sin atender de qué se trata. La fecha de vencimiento es lo más injusto: vence en 24 hs. La puteada sirve de poco, y el reclamo nunca atiende. Se sugiere sentarse en algún lugar cómodo, beber agua y hacer las cuentas para saber con cuántas monedas contará hasta el próximo ingreso.

Uno jamás gasta menos que el mes anterior aún tratando de gastar menos: no encienda la luz de afuera, no prenda el horno, llame menos a los parientes del sur, no lave los platos tan seguido, aproveche el agua de lluvia para el perro y los tomates. Recuerde que si paga fuera de fecha alguna moneda de más terminará pagando.

Entonces esas chirolas que venía ahorrando para darse un gustito declárelo de uso existencial.

Impuesto de aquí, impuesto de allá. Recarga, servicio, consumo, mantenimiento, reparación, exceso de consumo, cualquier detalle es simbólico si en lo que uno debe enfocarse está al final con números grandes y en negrita. No se alerte si jamás aparece un descuento, por buen vecino o por que sí.

Nunca una prórroga o facilidad de pago. La boleta es sumamente inoportuna. Aparece en el momento menos indicado, donde se almuerza, merienda y cena arroz, donde la ilusión de cambiar la pilcha o los zapatos se pierde en la oficina de pagos.

Nótese que en esta discreta y humilde descripción no se hace hincapié en el recibo de la tarjeta de crédito: a quien escribe "le sobra mes al final de cada sueldo", como para obtener alguna.

miércoles, 15 de febrero de 2012

El sentimiento de un suplente

Esperando el llamado sin télefono. Porque eso es lo que hace un suplente. los minutos pasan y él parece salirse de sus botines, de sus canilleras, de sus vendas.
El suplente alienta a su equipo con total generosidad, pero en el fondo ruega porque algún compañero se canse y abandone el campo de juego.
No saca número, no llena papeles, pero está en el banco (espacio sagrado de los comentarios, lugar de mejor vista, reposo de los que no aguantan la presión, limbo de los que debutan) donde no ponen sellos y en dónde sí te hacen sudar.
Aún en el mejor momento se desilusiona. Si el equipo va generando, no se mueve. Si el equipo va perdiendo, tiene la excusa de entrar en desventaja.
El segundo tiempo es su aproximación a la gloria. La hinchada lo reconoce: o es ovacionado alzando su nombre al olimpo o es humillado con insultos de todo tipo. Y no solo con puteadas sino también con silencio, que es pero porque te ignoran.
Trota con impaciencia, elonga, transpira como nunca. Mira de reojo al técnico a cada instante que pueda ser el momento, su momento.
Primero desea suplantar al titular en su puesto, pero pasados los tres cuarto de juego sueña con entrar hasta de arquero si es necesario.
Se frota las manos, salta, acelera el recorrido del trote, levanta los brazos, se quita el buzo, la pechera. En fin, trata de llamar la atención. Se come las uñas, se acerca al ayudante, habla con el preparador físico mostrando confianza.
El primer cambio se da por acumulación de amarillas de un volante. Las ansias persisten.
El segundo cambio resulta de una lesión  del lateral derecho que se desplazó por su línea todo el partido. Las chances disminuyen pero su esperanza lo avala.
Quedan diez minutos de juego y un solo un cambio. Crisis, pavor, locura destino, suerte. El suplente parece acalambrarse de los nervios (¡No ahora, querido!). Ahora reza. ¿Qué diran sus amigos, su novia, su familia, la gente del barrio? ¿No entró porque no lo tienen en cuenta?
De pronto, la situación es inmejorable. El técnico mira el banco y enseguida su cuerpo atropella al de los otros, se amortigua en el deseo, se abalanza contra las demás voluntades. Y es ahí cuando el DT dice: "¿Cuánto falta?".
El ingreso es irresistible. Se piensa, se imagina dentro de la cancha, dribleando y convirtiendo el gol que lo catapulte a la gloria y al suplemento del lunes.
Ahora sí el técnico lo elige entre esa multitud inmensa de tres jugadores y, listo para recibir indicaciones, se apresta a comenzar su breve incurrencia por el campo de juego.